-
John Gurrola
Momentos de calma y ocio, de contemplar lo que sucede o de ignorar lo que sucede tras de ti. Dejar que el tiempo pase. O simplemente dejar que el tiempo esté. Personas y objetos que simplemente están donde quieren estar. Ellos observan al mundo con calma y nosotros los observamos a ellos.
-
Carlos Lacasa Bartolomé
El puente sostiene el tránsito sobre el río. Metal gastado, grises estructuras que resisten el paso del tiempo y otras máquinas que permiten atravesarlo. El paso del tiempo y el paso del río, a veces en un barquichuelo, a veces en una barcaza, otras a lomos de un pesado puente, pero ya sea por la fuerza del viento, la energía de un viejo motor, o gracias a las cargas que soporta un puente... el río siempre nos lleva a casa.
-
Carlos Mata Torres
Antaño el grano de trigo... de ese “pan nuestro de cada día”... era procesado por aquellas viejas y pesadas moliendas que movidas por la fuerza del río desmenuzaban el grano. Como restos costumbristas de una época pasada, algunos viejos edificios y sus zonas aledañas nos recuerdan de dónde y cómo se producía el alimento que hizo crecer al hombre.
-
Teresa López de Quiroga
Un río y un puerto, un río y sus orillas, y entre las orillas un puente... un puente para atravesar la vida. El puerto, lugar donde arriban las mercancías que llegan de allende los mares en barcos y barquichuelas, tiene su propia vida. El Guadalquivir y los puentes que lo atraviesan son parte del camino que la recorre. Y cuando acaba la vida de ese puente acaba quedan sus huesos, huesos de madera... esa madera corroída por la sal y las algas.
-
José Luque Rodriguez
Las estampas de un amanecer envuelto en el color de un río, a veces viejo, a veces oxidado, pero lleno de contrastes. Muy temprano, cuando comienza el día, cuando la luz clarea y al contraluz del amanecer la ciudad va despertando, un remero y unas aves ofrecen la estampa indolente de una ciudad que se prepara para el estallido de la rutina, y no muy lejos, en Coria, sus barcas se preparan también pacientemente a que los pescadores inicien su faena.
-
Emilio Luque Rodriguez
De lo artificial a lo natural, de su inicio a su ocaso, pasando por Sevilla. Y aunque formen parte de un todo, no puede haber más contraste entre lo natural y lo artificial, aunque se crucen en algún punto. El río, fruto de las nubes y la lluvia nace en apenas un arroyuelo, crece y se convierte en toda una corriente de agua que alimenta la maquinaria de la gran ciudad, que crece a su auspicio, pero tarde o temprano al ocaso desemboca en una marisma donde la naturaleza, las aves y el sol se ocultan en su horizonte.
-
Rosa Guerola López Lerma
El agua, la lluvia, el camino, el río, y en cielo, íntimamente ligados, nos presentan la realidad según el azar decida, pero en todas ellas la belleza está presente. Como decía el poeta “se hace camino al andar”. Caminemos hacia donde quiera que el destino nos lleve, siempre el cielo nos acompaña durante todo ese tránsito por recorrer. A veces amenaza con llover, en ocasiones llueve e intentamos protegernos, y otras amanece despejado y prometedor... tal como la vida misma.
-
Angel Barroso Chico
Un río para unirl@s a tod@s. La vida fluye por él como el agua que transporta. Como las gentes a las que atrae. Son las venas por donde circula la sangre líquida que alimenta la tierra y da de beber a la humanidad. Parafraseando el dicho popular, se podría decir que "Lo que el Río ha unido, que no lo separe el hombre". Amig@s que se regocijan, amigas que pasaban por allí, amigas que hablan de la vida a la sombra que cobija el buen árbol del "Puente de Triana". La vida fluye, los ha traído a su lecho y tiene la vaga esperanza que el paso del tiempo no los separe.
-
Lola L. Falantes
Duende, Misterio y Pasatiempo. Tres imágenes, tres conceptos, que de Sevilla y de su río nos hacen evocar la idiosincrasia de nuestra tierra. Siluetas de lo que nos trae o nos da el río: El Guadalquivir, como todo lo que le rodea, tiene ese duende que misteriosamente el geniecillo de la vida pone en nuestro camino casi como en un sueño rodeado de misterio. Sí... sin duda el río sirve de vínculo y pasatiempo para los amigos que lo ven pasar junto a ellos y comparten cerca de él su tiempo.
-
Antonio Sanabria Caro
¿Desde cuándo solo la luz te hace disfrutar del momento? ¿No es menos cierto que una misteriosa quietud se percibe en ese halo difuso de las brumas que envuelven las embarcaciones junto a su amarre? Yacen al cobijo del río, con ese halo difuso de bruma que las rodea, pero también llenas de vida, de color y de la energía de las almas que transportan... agua y barcos, barcos y agua.